Apa tronssss
5 pilotos nos juntamos, y luego solo cuatro nos quedamos a cenar, un lujo improvisado... el día juguetón con muchas nubes, luego en la costa más laminar...
Lo mejor de todo, el vuelo compartido, las cervezas y la cena improvisada en el pueblo (me quedé sin pila, no hay fotos), echado unas risas, por lo que un viernes otra vez se convierte en domingo, siendo unos privilegiados por poder volar entre semana, máxime en Gipuzkoa, con los pocos sitios que tenemos.

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