Fotos del domingo con la EUSKO GLORY (galernilla)

Despues del intento fallido por volar el sabado en Zalduondo , de lo cual solo pudimos disfrutar de una estupenda barbacoa , el domingo lo volvimos a intentar en la costa .
  El dia prometia pero como viene siendo habitual a ultima hora las tormentas hacen de las suyas y te puedes ver sorprendido por la Eusko-Glory ( esa nube densa efecto Foehn que se forma en la costa ) 
  Despegue yo y detras Tio Gilito no sin recibir de lo lindo pues estabamos en el sotavento del acantilado de Zarautz , una vez en el aire nos percatamos de la inminente formacion de la dichosa Eusko-Glory y nos vamos al interior por encima de ella , trasteamos lo que quisimos y volamos por el interior que estaba limpio pero cada vez se cerraba mas , teniamos dos opciones aterrizar en el interior y que nos fueran a buscar los parapenteros que decidieron no volar ( Roman , Jorge y Urko ) o hecharle guevos taladrar los 400 mts de nube en el mar para despues poder volver a aterrizar en Orio de donde salimos.... decidimos lo segundo como no podia ser de otra manera lo cual le dio a un vuelo saltxitxero un toque inquietante de aventura ( En vuelo tuve una iluminacion de que todo saldria bien y asi fue...ja ja ja a....)
    Os dejo un par de fotos .


Reflexión sobre la galernilla: deciros que una hora antes estaba el viento norte enfrentado y suave, y comenzamos a montar para salir, pero al poco se cruzó del noroeste (como una mini galerna), racheado y guarro para despegar, gracias a que salieron Lito y Gilbert que nos dieron un espectáculo con los rotores que había, automáticamente pensamos "más vale estás en tierra con ganas de volar, que volando y con ganas de aterrizar" como así fue. 

Despegue muy rotorizado con el mar al lado, vuelo cada vez más espeso y cubierto sin ver el aterrizaje, momentos interminables sin ver nada y meneos, para atravesar una nube de unos 500m de espesor,  y cobrando para aterrizar. Según Gilbert "me tiemblan las piernas del mal trago que he pasado". Menos mal  que en tierra siempre informamos en todo momento del estado del aterrizaje... 

Está claro que a veces las ganas de volar nos pueden,  y gracias a la pericia-experiencia de los pilotos, a la fiabilidad mecánica, pasó como una aventura con final feliz... por suerte.

Una observación más:  de haber volado más al interior, como nos coincidió otra de éstas con Kaxero y Frantxu, no hubiera habido mayor complicación para despegar, surfear las nubes siempre con alternativas al valle interior, y aterrizar después, pero en nuestra zona es la que es, y no siempre podemos elegir el despegue que queramos. 

Venga, un abrazo a todos, y espero sirva de algo esta reflexión. 

Román






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